Pero ésta es también una historia de amor en todas sus facetas: el amor de adolescente, ciego y abrumador; de hormonas y caramelo; amores eternos que duran un mes... el amor responsable que antepone el deber a la entrega... el amor de un hijo que sacrifica su juventud para mantener a su familia... el amor que da fuerza a una madre para luchar por sus hijos... el amor de un maestro por sus alumnos... el amor entre un hombre y una mujer.
La escuela preparatoria es el escenario principal de Clase 406, la crónica realista de un grupo de jóvenes como muchos, que viven aquel manojo de años llamado adolescencia con intensidad y descuido, alegría y temor.
Ellos estudian, se divierten y, entre buenos amigos y malas compañías, aprenderán la diferencia entre soñar y trabajar para realizar un sueño; entre exigir atención y ganarse el respeto; entre prometer y comprometerse; entre desear y amar; entre ser adolescente y ser un adulto.